TDAH en adultos y niños
Evaluación completa, diagnóstico e intervención, con el colegio dentro cuando hace falta.
Empiezas mil cosas y terminas pocas, y llevas toda la vida oyendo que eres despistado.
En casa lo veis capaz y en el colegio dicen que no atiende.
Te has reconocido en algo que has leído y no sabes qué hacer con eso.
Por qué pasa
El TDAH no es un problema de voluntad ni de inteligencia. Es una forma distinta de regular la atención, la actividad y la respuesta inmediata, presente desde la infancia aunque a mucha gente no se lo mirara nunca.
Se diagnostica menos de lo que se cree, no más. En registros clínicos aparece en torno al 1,6 % de la población, y en encuestas con cuestionarios sube al 5 %. Lo que ha cambiado no es cuánta gente lo tiene: es cuánta llega a que se lo miren. Durante años, para que a alguien lo evaluaran tenía que dar problemas en clase.
Por eso hay tanta gente diagnosticándose a los treinta o a los cuarenta. No es una moda: es una lista de espera de veinte años.
Cómo lo trabajo
- Una evaluación de verdad, no un cuestionario: historia de desarrollo, pruebas de atención y funciones ejecutivas, e información del colegio o del entorno.
- Un informe escrito que se entienda, y una sesión para explicarlo.
- Con niños y adolescentes, con la familia dentro: el entrenamiento conductual de padres es tratamiento de primera línea, no un complemento.
- Y coordinación con el colegio siempre que haga falta: hablar con el tutor o con la orientadora, y que lo que se trabaja en consulta y lo que se hace en clase vayan en la misma dirección.
- Y sistemas de organización diseñados para la persona concreta. Enseñar un método no basta: lo que decide si funciona es que sea más fácil que lo que ya hace.
Para qué no es
No receto ni ajusto medicación: eso lo hace un médico. Cuando veo que conviene valorarla lo digo y me coordino con quien te lleve. Y ninguna evaluación mía sustituye a un diagnóstico médico cuando hay que descartar otra cosa.
¿Te encaja?
Lo vemos en la primera consulta, sin dar nada por hecho. Y si lo que necesitas no es lo mío, te lo digo.