En qué puedo ayudarte
Seis motivos de consulta habituales. En cada uno cuento por qué pasa, qué haríamos, y también para qué no sirve, que es lo que casi nunca se dice y lo que más ayuda a decidir.
Si lo tuyo no está en la lista, escríbeme igual: la valoración inicial sirve precisamente para eso.
Ansiedad y ataques de pánico
Del malestar difuso a la crisis: entender el mecanismo antes de tocarlo.
«Evitas algo y sientes alivio inmediato, pero cada vez cuesta un poco más.»
TDAH en adultos y niños
Evaluación completa, diagnóstico e intervención, con el colegio dentro cuando hace falta.
«Empiezas mil cosas y terminas pocas, y llevas toda la vida oyendo que eres despistado.»
Problemas de sueño
Insomnio, despertares y el reloj descolocado. El segundo motivo de consulta más frecuente.
«Te acuestas agotado y en cuanto apagas la luz se te va el sueño.»
Depresión y ánimo bajo
Recuperar la actividad y revisar la propia mirada.
«Has dejado de hacer cosas que antes te gustaban y ya ni las echas de menos.»
Estrés y autoestima
Cuando el cansancio ya no se arregla durmiendo, y cumplir con todo sigue sin bastar.
«Descansas y lo primero que aparece no es alivio, es culpa.»
Infancia y adolescencia
Terapia adaptada a cada edad, con las familias dentro.
«Se levanta llorando y no quiere ir al colegio.»
Y además
A veces lo que hace falta no es terapia semanal.
¿No sabes cuál es lo tuyo?
Es lo más normal, y averiguarlo es parte del trabajo: la primera consulta sirve exactamente para eso.