Saltar al contenido
Pablo MaestroPsicólogo General Sanitario

Ansiedad y ataques de pánico

Del malestar difuso a la crisis: entender el mecanismo antes de tocarlo.

Evitas algo y sientes alivio inmediato, pero cada vez cuesta un poco más.

Llevas encima una tensión de fondo que no sabes de dónde sale.

Has llegado a urgencias pensando que te pasaba algo en el corazón.


Por qué pasa

La ansiedad no es el enemigo: es un sistema de alarma que funciona bien y se está disparando donde no toca. El problema no es que aparezca, es lo que hacemos con ella.

Y lo que hacemos casi siempre es evitar. Evitar funciona: el alivio llega en segundos. Por eso el cerebro aprende que evitar era la respuesta correcta, y a la semana siguiente el miedo pide un poco más. El círculo por el que te mueves se hace más pequeño cada vez, sin que se note.

Ese mecanismo es el mismo en el pánico, en la ansiedad social y en la generalizada. Cambian la situación y la forma de evitar, no la lógica.


Cómo lo trabajo


Para qué no es

Hay síntomas de ansiedad que no son ansiedad. Palpitaciones, mareos, falta de aire o sensación de irrealidad pueden venir del tiroides, de una arritmia, de una anemia o de una medicación. Si es la primera vez que te pasa, la primera parada es tu médico y no una consulta de psicología.


¿Te encaja?

Lo vemos en la primera consulta, sin dar nada por hecho. Y si lo que necesitas no es lo mío, te lo digo.

EscríbemePedir cita