Estrés y autoestima
Cuando el cansancio ya no se arregla durmiendo, y cumplir con todo sigue sin bastar.
Descansas y lo primero que aparece no es alivio, es culpa.
Cumples con todo y aun así sientes que no es suficiente.
Te cuesta parar, y cuando paras te encuentras peor.
Por qué pasa
Hay una pregunta que casi todo el mundo contesta que sí y casi nadie siente: si mañana no produjeras nada, ¿seguirías valiendo lo mismo?
Cuando el valor propio se ata al rendimiento, descansar deja de ser descanso y pasa a ser una deuda. Por eso el cansancio no se arregla durmiendo: no es un problema de horas.
Y funciona como un termostato que se sube solo. Cada logro reajusta el listón, así que cumplir nunca llega a dar la sensación de haber cumplido.
Cómo lo trabajo
- Separar lo que haces de lo que eres. Suena a frase hecha y es un trabajo concreto y bastante largo.
- Mirar de dónde salió ese listón y a quién servía.
- Recuperar cosas que no rinden para nada, que cuesta más de lo que parece.
- Y revisar las exigencias reales: a veces el problema no está dentro, está en un trabajo o en una situación que sí es insostenible.
Para qué no es
No trabajo el burnout profesional como tal: no me veo suficientemente formado en ello y prefiero decirlo a atenderlo a medias. Si lo que traes es agotamiento ligado al trabajo, te lo digo en la primera consulta y te oriento hacia quien lo lleve mejor.
¿Te encaja?
Lo vemos en la primera consulta, sin dar nada por hecho. Y si lo que necesitas no es lo mío, te lo digo.