Problemas de sueño
Insomnio, despertares y el reloj descolocado. El segundo motivo de consulta más frecuente.
Te acuestas agotado y en cuanto apagas la luz se te va el sueño.
Te despiertas de madrugada y ya no vuelves a dormirte.
Llevas meses arrastrándolo y ya te da miedo la hora de acostarte.
Por qué pasa
Un insomnio que dura suele mantenerse por razones distintas de las que lo empezaron. La mala racha que lo disparó pasó hace tiempo; lo que lo sostiene ahora es lo que hemos ido haciendo para intentar dormir.
Acostarse antes para recuperar, quedarse más rato en la cama, una siesta larga, tumbarse a relajarse a propósito. Todo razonable, y todo empuja en la dirección contraria: cuanto más tiempo pasas en la cama sin dormir, menos asocia tu cuerpo la cama con dormir.
Porque esforzarse en dormir es exactamente lo que no deja dormir.
Cómo lo trabajo
- Dos semanas de diario de sueño antes de tocar nada. Casi nadie estima bien cuánto duerme, y sin ese dato se trabaja a ciegas.
- Ajustar el tiempo real en la cama, que es lo que más mueve la continuidad del sueño. Con supervisión, porque mal hecho empeora la somnolencia las primeras semanas.
- Recuperar la asociación entre la cama y dormir, y revisar las ideas sobre el sueño que mantienen la alerta.
- Y dejar de pelearse con ello, que suele ser lo último y lo que más cambia.
Para llevarte hoy
Para qué no es
La higiene del sueño —el móvil, la cafeína, la habitación a oscuras— es el consejo que más circula y el componente con menos efecto propio demostrado. No estorba, pero no es lo que resuelve un insomnio crónico; si es lo único que te han dicho, no te han dicho gran cosa. Y hay insomnios que son médicos: si roncas fuerte, te despiertas ahogado o tienes mucha somnolencia de día, eso se mira antes.
¿Te encaja?
Lo vemos en la primera consulta, sin dar nada por hecho. Y si lo que necesitas no es lo mío, te lo digo.